Tom Brady lleva a los Patriots al Super Bowl 2019 contra Los Ángeles Rams

Tom Brady, el alma del triunfo de New England Patriots, quiere ceñirse su sexto anillo de campeón. Su equipo se enfrentará en la final del Super Bowl a Los Ángeles Rams.

Los Pats apuntan a dos objetivos: redimir el trofeo perdido el año pasado ante Philadelphia Eagles y erigirse como una de las franquicias más gloriosas de la NFL.

Los finalistas llegarán al partido clave sobre la hora al llevarse la victoria en el tiempo extra en partidos donde se mezcló la estrategia y meticulosidad del ajedrez y la rudeza de la lucha libre. 

El Super Bowl es el pomposo espectáculo deportivo en Estados Unidos de cada año. Esta vez se jugará en la ciudad de Atlanta, el próximo domingo 3 de febrero. Será la edición número 53.

Los Patriots coleccionan en su historial 10 finales jugadas, con cinco victorias y cinco derrotas. La última fue el año pasado contra unos Eagles que trituraron una extraordinaria campaña del quarterback Tom Brady.

Esta temporada, han repetido. El drama en la mayor liga de fútbol americano no podía faltar en las finales de conferencia.

Y allí, los de New England se sobrepusieron a unos valientes y enérgicos Kansas City Chiefs, comandados por uno de los mariscales de campo sensación en la temporada: Patrick Mahomes II.

Pero ni la juventud, ni el exiguo tiempo en el cronómetro impidieron el triunfo de los dirigidos por el entrenador en jefe, Bill Belichick, por marcador 37-31: un juego de volteretas. 

Los Rams de Los Ángeles, sus rivales, son una franquicia nómada. El equipo ha jugado en tres ciudades distintas a lo largo de 83 años: Cleveland, en San Luis y en la metrópoli angelina. Tienen más mudanzas que campeonatos del Super Bowl en sus vitrinas.

Su único trofeo Vince Lombardi lo ganaron en el 2000 cuando vencieron a los Tennessee Titans. Desde 2016 se han asentado en California y este año han sido liderados por un joven de 24 años, Jared Goff, el capataz de los pases.

Los Rams sometieron, en el overtime, a los New Orleans Saints con un afortunado robo de balón- intercepción según los términos del fútbol americano – y se ganaron el billete al Super Bowl con el robo de Greg Zuerlein para el 26-23. 

El triunfo de los Rams estuvo salpicado de polémica. En el último cuarto, antes de que se definiera el partido en el tiempo extra y con el marcador a favor de los Saints, Tommylee Lewis de New Orleans fue derribado con brutalidad por  Nickell Robey-Coleman de los Rams.

Una jugada rutinaria del deporte, sin embargo, debía ser sancionado como una interferencia de pase o contacto ilegal. Los árbitros desdeñaron el uso de la repetición para su análisis. Eso provocó un gol de campo gol de campo y luego los tiempos extra. 

El legado de los Patriots en la NFL comenzó en el 2002 con una colosal victoria contra los Rams que, por ese entonces, jugaban en San Luis. Allí, con 24 años, Tom Brady hizo del triunfo un hábito.

Esa temporada la ganaron 20-17 y significó el impulso de uno de los conjuntos más populares en la liga. Los Rams llegan con el cartel de cada rival de los Pats: el del subestimado. Será el duelo entre el quarterback todo ganador contra el novato hambriento de gloria.