Una de las grandes debilidades de los Tigres del Licey la pasada campaña fue su bateo situacional.
Es un tema que le preocupa al gerente azul, Audo Vicente. Fue uno de los puntos adversos que vivió su equipo la pasada campaña, que, entre otros temas, lo dejó en la última posición de la tabla (21-29).
"Este juego se trata de ejecución en un partido, el que mejor sale en la noche y ejecuta usualmente sale con la victoria", reflexionó el gerente azul en el primer día de entrenamientos de su equipo en el complejo de los Azulejos de Toronto en Baseball City (Boca Chica).
El Licey fue el peor equipo en porcentaje de embasarse (.313); de slugging (.322); OPS (.635); el que más se ponchó (435) y el único que finalizó por debajo de 200 en empujadas (165). Es necesario revertir esa marejada negativa.
"Es muy difícil tú no ejecutar bien y que el otro sí ejecute bien y tú salgas airoso. Es muy, muy difícil", enfatiza el gerente. "Pero creo que lo principal de nosotros fue el bateo situacional del año pasado".
Los salidores
A eso se le suma la responsabilidad del pitcheo relevo, asumida tras la inestabilidad del cuerpo abridor, un talón de aquiles que junto al primer eslabón, los azules pretenden mejorar esta campaña.
